diciembre 15, 2019

128.- Día 1: Embarque

Salimos del hotel poco antes de las 11 de la mañana y a las 11.10h ya estabamos en Palacruceros, en la terminal D, en donde nos esperaba el Grand Holiday. El BusPort nos costó 2 euros por persona.
En cuanto te bajas del bus, ya ves varios mostradores de recogida de equipaje. Hay que tener cuidado porque algunos son para grupos y otros para particulares. Te recogen las maletas y te dan una ficha con un número, que será por el que te llamen para embarcar. Nosotros teníamos el 16 y embarcamos casi a las 14 horas. La razón fue que a pesar de que el proceso empezó a las 12.15h, había muchísimos grupos de colegios/institutos y era todo lentísimo.
Nos acercamos a conocer nuestra cabina y ya teníamos las maletas en ella. Ya teníamos hambre y nos dirigimos al restaurante Cantábrico, puesto que el otro, el Alborán, estaba reservado para los grupos. Habíamos oído que se comía muy bien y mucha cantidad, pero no fue el caso. Me imagino que en el buffet será distinto, pero en el restaurante las raciones son más bien escasas.
A las 16.30 asistimos al simulacro, te avisan por megafonía con 7 pitidos y tienes que dirigirte con tu chaleco puesto a los puntos de encuentro que están marcados en el plano del buque que tienes en cada camarote.
A las 17 h estaba previsto la partida, que se retrasó hasta las 17:20 h. Nosotros la disfrutamos con la banda sonora de la fiesta de la cubierta 11. Y a las 18h una reunión para explicarnos las excursiones y la vida en el barco.
Qué casualidad que durase de 18 a 19 h, igual que la merienda. Por suerte, salimos 10 minutos antes y llegamos a tiempo. Aunque por los pelos, ya que a las 19h en punto, empezaron a retirar bandejas.
Ahora son las 21.29 h, acabamos de cenar y en un ratito nos iremos al Gran Teatro Bazán donde está previsto un musical llamado “La Movida”.
Nuestro camarero de la cena ya nos avisó que hoy se hicieron excepciones, pero a partir de mañana se cerrarán las puertas 15 minutos después del empiezo y no dejarán entrar a nadie más.
Por lo demás, el camarote, que es un interior superior en la cubierta 6, está bastante bien. La cama es grande y cómoda, la habitación en sí es amplia y el baño, suficiente. El secador de pelo está en el primer cajón de la cómoda, justo debajo del minibar. En la bañera hay un cordón para tender la ropa y tiene dispensadores de champú y gel.

Verónica

Siempre soñé con dedicarme al turismo de forma profesional. Técnica Superior en Agencias de Viajes, como la vida me ha llevado por otro camino, me saco la espinita viajando siempre que puedo y contándolo en este blog

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