diciembre 6, 2019

222.- Un finde por Asturias. Gijón y Muniellos (I)

Lo reconozco, algo tiene Asturias que nos
atrae y acabamos yendo, como mínimo, una vez al año. Da igual la zona escogida,
Asturias nunca decepciona.
El viaje que
hicimos, al final, fue muy distinto al ideado en un principio. A Nostromo le
gusta hacer snowboard y desde que estamos juntos ha intentado varias veces
convencerme para que vaya a la nieve con él. Esta vez estaba casi decidida,
pero luego me empezó a asustar poniéndome las cosas muy negras y no acabé de
dar el paso. Creo que desde ahora ya dejo la nieve como un imposible, me da
demasiado miedo caerme y/o romperme algo. No le veo el atractivo a este
deporte. Seguramente me estaré perdiendo algo super divertido, pero bueno……
Nos fuimos el
jueves por la tarde y llegamos a Gijón de noche, nos alojamos en un hotel de la
calle Marqués de San Esteban, a 5 minutos de la famosa escultura con el nombre
de la ciudad y de la plaza del Marqués, que posee en su centro la estatua de
Don Pelayo, el famoso rey astur y el Palacio de Revillagigedo, que ahora es un
centro de exposiciones gratuito. Es un palacio barroco de 1705.

Estábamos cansados
y era tarde, así que cenamos en un italiano que estaba pegado al hotel, dimos
un pequeño paseo por la Plaza del Marqués, la Plaza Mayor y la playa de San
Lorenzo y para cama.
A la mañana
siguiente volvimos al puerto deportivo y a la plaza que habíamos visto la noche
anterior y empezamos a subir la Cuesta del Cholo hacia el barrio marinero de
Cimadevilla. A partir de ese barrio se construyó la ciudad, la mayor parte es
peatonal y está lleno de sidrerías (allí llamadas chigres).

En lo más alto se
encuentra el Parque del Cerro de Santa Catalina con la famosa escultura de
Chillida, el Elogio del Horizonte, aunque he leído y oído numerosas veces el
otro nombre con el que lo denominan, el Váter de King Kong. La escultura en sí
no es muy bonita, pero si te pones debajo de ella podrás escuchar las olas del
mar como nunca antes las habías escuchado, parecían aviones a punto de tomar
pista.
Desde allí nos
dirigimos a la Playa de San Lorenzo, parándonos un buen rato a ver el mar que
pegaba con fuerza. Se nota que somos de la costa y el mar nos hipnotiza. En el
paseo marítimo se encuentra la Iglesia de San Pedro, la más emblemática de
Gijón, que está situada sobre las termas romanas.  Es una iglesia bastante
reciente, ya que aunque fue construida en 1936 tuvo que ser reconstruida
después de Guerra Civil, por lo que su estilo va desde el prerrománico,
gótico,…..
Nos acercamos a
las termas romanas de Campo Valdés, pero estaban con un cole, por lo que
tuvimos que hacer tiempo para poder entrar, que aprovechamos dando un paseo.
Nos acercamos a la Plaza Mayor, en donde está el Ayuntamiento y numerosos
locales de restauración. Está rodeada de los típicos edificios con arcos y
soportales. Continuamos por el paseo marítimo, disfrutando de los rayos del Sol
y de la precisa playa mientras que los surferos hacían de las suyas sobre las
olas.
Aquí nos pasó una
de las anécdotas del viaje, ya que se nos acercó una señora bastante mayor y
empezó a darnos conversación, contándonos lo bonita que era su ciudad y nos
sacó una «foto» para el recuerdo, la playa de San Lorenzo y la
Iglesia de San Pedro de fondo, os la adjunto para que la veáis con vuestros
propios ojos.
Las termas romanas
se ven enseguida, pero son muy recomendables. Empiezas con un pequeño vídeo en
donde te cuenta la historia del museo y de las propias termas. Están enfrente de
la iglesia de San Pedro y el Palacio Valdés. En las excavaciones también se
encontraron pinturas murales, un sarcófago medieval…..La entrada vale 2,40
euros, aunque los domingos es gratuito.
El museo se
inauguró en 1995 y el recorrido por los restos arqueológicos se realiza a
través de una pasarela que reproduce la circulación interior de las termas
 y que permite observar las estancias originales de los baños.  Las
termas eran un punto de encuentro para los ciudadanos, a las que acudían
después de su jornada laboral. Nos llamó la atención, sobre todo, la manera que
tenían de caldear las estancias, a través de unos hornos en el sótano, que a
través de unas chimeneas de ladrillo pasaban el calor. Se cree que estas termas
datan de entre el siglo I y el primer tercio del siglo II d.C. Está claro que
los spas de ahora no distan mucho de sus antecesores, que también disponían de
piscinas de agua fría, de agua caliente………..

Continuamos hasta
los Jardines y el Paseo de Begoña, una gran calle peatonal llena de bares,
cafeterías, restaurantes……y en donde se encuentra el Teatro Jovellanos. Al
final de jardín se encuentra la Iglesia neogótica de San Lorenzo y una gran
pérgola de azulejo y madera conocida popularmente como Los Patos.

Era hora de comer y
descansar un rato para continuar con una tarde un poco más tranquila, ya que
cogimos el coche y nos fuimos a un mirador y a la Universidad Laboral.
El mirador al que
subimos, en coche, se llama Pico Sol. Prometían vistas de Gijón, Oviedo e
incluso de Avilés en días despejados, pero nosotros sólo vimos la primera. Se
llega por la carretera vieja a Pola de Siero hasta la Camocha. La carretera es
estrecha, sinuosa y en muy mal estado, hay hasta un tramo sin asfaltar. Si
tenéis GPS, aquí os dejo las coordenadas: N 43.47073 W 5.65905. Nosotros fuimos
por la tarde, aunque leímos que es mejor al atardecer o incluso de noche para
ver la ciudad iluminada, pero teniendo en cuenta los accesos, yo me decantaría
por esta última opción.

Desde allí nos
dirigimos a la Antigua Universidad Laboral, construida entre 1948 y 1957 por el
arquitecto Luis Moya Blanco. Se encuentra en frente del Jardín Botánico y se
puede ascender en ascensor a la torre por 1,60 €. 

En el siguiente
post os hablaremos de otro de los miradores de la ciudad, de la Villa Romana de
Veranes y del Parque Natural de Muniellos.

Antes de acabar
este post, una mención especial a Víctor de El mundo a tus pies y a María de
Callejeando por el mundo, a los que tuvimos ocasión de conocer esa misma noche.
Víctor no pudo acompañarnos mucho tiempo, pero fue suficiente para pasar un
buen rato delante de una copa de vino y con María y Rubén disfrutamos de una
agradable cena. Gracias chicos por hacernos la estancia en Gijón más agradable,
fue un placer conoceros.




Verónica

Siempre soñé con dedicarme al turismo de forma profesional. Técnica Superior en Agencias de Viajes, como la vida me ha llevado por otro camino, me saco la espinita viajando siempre que puedo y contándolo en este blog

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21 comentario en “222.- Un finde por Asturias. Gijón y Muniellos (I)

  1. Artabria, Felicidades de verdad por el post y por las fotos de Gijón.
    Muy bueno lo del "paisano" sacando la foto, jeje…a veces pasa.
    Y un placer haberos conocido, aunque por desgracia no me pude quedar mucho tiempo con vosotros.

    Un saludo.

  2. ¡Jajaja! Qué buena la foto que os hizo la señora… parece los típicos carteles en los que pones tu cara detrás…
    Me ha gustado mucho esta entrada. Sobre todo el tema de la termas, que se ve bonito y bien organizado.
    ¡Un saludo pareja!

  3. Hola Artabria.

    Una asignatura pendiente, Gijón. He estado varias veces en Asturias y siempre, en Parques Nacionales o Reservas como Picos de Europa o Somiedo, lugares entrañables donde los haya.

    Gracias por compartir tu experiencia y felicidades a tí, María y Víctor por ese encuentro!

    Un abrazo.

  4. He estado una vez en Gijón y me parece una ciudad muy bonita. Me gustan mucho vuestras fotos y me recuerdan a mi visita, a los sitios que visité y a los que me quedé sin ver…
    Ah, muy buena foto os hicieron para el recuerdo…jejeje…
    Un abrazo!!

  5. Anda que no ir con Luismi a la nieve…aunque sea sólo para pasar el día, pobrecillo!!! Qué buena la foto la señora, seguramente que no ha cogido una en su vida!!! Qué guay que coincidierais allí con gente, Victor siempre me huye, jejejeje. Un abrazo para los dos!! 😉

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