diciembre 14, 2019

Las Médulas – León

Tras nuestros encuentros con Eva y Diego de Una idea, un viaje y María y Rubén de Callejeando por el mundo, teníamos claro que haríamos alguna escapadita conjunta y la primera y última, de momento, la hicimos a mediados de noviembre. Los lugares escogidos fueron Las Médulas, Ponferrada y el Valle del Silencio, en la comarca del Bierzo, en León.
El equipo del #BierzoTrip casi al completo
Perrito, el tercer miembro de Una idea, un viaje, se portó como un auténtico campeón y se ganó el cariño de todos nosotros
Fue un fin de semana divertido, en el que volvimos a Las Médulas el mismo día que 6 años antes (en el 2007) en el que disfrutamos de la naturaleza, en el que hubo mil y una anécdotas para contar y ser contadas…
Vamos allá con nuestro primer día, en el que realizamos una ruta de senderismo por este»paisaje cultural» que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997, entre otros reconocimientos.

Qué son Las Médulas? Las Médulas son los restos de un yacimiento de oro y «el resultado de la intervención romana en un territorio a lo largo de dos siglos y de los cambios experimentados en ese territorio hasta la actualidad. Su importancia, sin embargo, va más allá de los monumentales restos de la minería de oro romana, ya que es el producto de los cambios históricos de todo tipo que esa explotación y dominación implicaron».
Por qué fueron tan importantes Las Médulas? Fue la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el Imperio Romano. Los canales por los que bajaba el agua son hoy en día son caminos utilizados por los habitantes del pueblo y se cree que el oro obtenido rondaría los 4.700 kg.

Hay varias rutas de senderismo para hacer en la zona y nosotros realizamos una mezcla de todas. Os recomendamos aparcar en el Aula Arqueológica, al principio del pueblo, ya que no encontraréis mucho más espacio para estacionar el coche. Nosotros no entramos (3 €), pero os dejo las coordenadas para que lleguéis sin problemas (42.460985, -6.768093). Continuamos hasta el Centro de Visitantes un poquito más adelante en donde nos entregaron un plano y nos comentaron que podíamos visualizar primero un vídeo explicativo y/o unirnos a una visita guiada consistente en un recorrido circular de 3 km y que dura unas dos horas y en dónde se llegará a La Cuevona y La Encantada. Desechamos esa opción y comenzamos nuestra propia ruta.

Salimos del centro de visitantes y nos dirigimos hacia La Cuevona y La Encantada por el camino que sale cerca del Bar Mari Fé. Desde allí seguimos por la Senda de las Valiñas hasta el cruce con el Camino del Mirador de Orellán. Al lado del mirador, hay una caseta en dónde adquirir las entradas para ver la Galería de Orellán (entre 2 y 3 €). Aquí nos llevamos una sorpresa al día siguiente cuando Diego nos envió las fotos sacadas en el interior y descubrimos a unos murciélagos. Deshicimos unos metros nuestro camino para a través de la Senda Perimetral encontrarnos con la Senda de Reirigo para ver las Médulas de Yeres. Bajamos de nuevo hasta la Senda Perimetral y nuestra última parada antes de terminar la ruta fue el Mirador de Pedrices.
Recomendaros que si váis a pasar el día, podéis parar a comer en el Mirador de Orellán o en la zona recreativa del Campo de Braña, en la Senda Perimetral.
El día no dió para más y es que hay que tener en cuenta que al ser noviembre y llegar allí desde Galicia y Asturias, nos encontramos a las 11 de la mañana y a las 18 ya es de noche. Nos quedó por ver algunas de las lagunas y el lago, pero en otra ocasión será. En la siguiente entrada os hablaremos de Ponferrada y el Valle del Silencio.

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Verónica

Siempre soñé con dedicarme al turismo de forma profesional. Técnica Superior en Agencias de Viajes, como la vida me ha llevado por otro camino, me saco la espinita viajando siempre que puedo y contándolo en este blog

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21 comentario en “Las Médulas – León

  1. Las Medulas, uno de esos sitios de los que para quiens somos del sur, siempre dices: en cuanto encuentre unos días me acerco. ver si llega, mujer y puedo pasear por esos sitios tan entrañables.

    Un abrazo.

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