134.- Día 7: Navegación

Ya escribo estas líneas desde el aeropuerto de El Prat, ayer fue un día tranquilo, de descanso y de despedidas. A las 17 h tuvimos una reunión en el teatro para explicarnos como funciona el desembarque. Hasta las 2 de la mañana, tienes que dejar las maletas fuera del camarote con las pegatinas de tu cubierta con tus datos y el personal te las recoge para bajarlas por cubiertas a la mañana siguiente. A partir de las 8 de la mañana empieza el desembarque, primero bajan los pasajeros que tienen que enlazar con trenes, aviones……(los llamados «express») y luego todos los demás, por orden descendente de cubiertas. Nosotros bajamos casi de últimos porque en vez de decir «cubierta 6», dijeron sólo el número 6 y entendimos que era el número de algún grupo. No pasa nada porque nuestro vuelo sale a las 19 de la tarde, así que tanto nos daba esperar en el barco como en el aeropuerto, pero creo que habríamos podido bajar como media hora antes, o incluso más. No hay mucho más que contar, ayer me dió mucha pena despedirme de la gente. La tripulación es tan especial, siempre con una sonrisa, bailando, cantando….mientras que te traen un café que le acabas cogiendo «cariño». Para llegar al aeropuerto, decidimos coger un taxi, nos costó casi 35 euros. Una pasta, pero bueno, el busport ya nos habría valido 4 euros sólo hasta Colón y de ahí tendríamos que haber cogido varios buses, así que creo que por comodidad, valió la pena. Cuando nos subimos al taxi fuimos diciendo adiós a varias personas con las que compartimos estos días, y a la altura de Colón, mientras que sonaba «nuestra» canción (ya estaba yo melancólica y con esto todavía más), varios de los taxis con pasajeros conocidos fueron tomando una u otra dirección. Fue un momento bonito, varios taxis llenos de personas «amigas» que se dirigían de vuelta a su casa después de varios días inolvidables. El resumen de la experiencia?? Que vale la pena, te tratan como en un resort de 5 estrellas, con todo incluído, sirviéndote en cada momento todo lo que tu quieras (e incluso más), conociendo sitios inolvidables……pero creo que tardaré en hacer otro crucero. Nosotros no somos de los que disfrutamos en el SPA, haciendo actividades o tomando el sol, si no que nos gusta patear ciudades desconocidas y aprovechar hasta el último momento sus calles y las excursiones de los cruceros son estresantes y muy muy cortas. Eso sí, una vez en la vida, deberías ir para disfrutar de esta experiencia única.

Verónica

Siempre soñé con dedicarme al turismo de forma profesional. Técnica Superior en Agencias de Viajes, como la vida me ha llevado por otro camino, me saco la espinita viajando siempre que puedo y contándolo en este blog

Mi tripulación
Fotografía: Sidi Guariach · by-nd 2.0
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