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Visitando Florencia

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Il duomo, con el campanario de Giotto, la cúpula de Brunelleschi y el Battisterio
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Detalle de la puerta del Battisterio
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Cúpula de Brunelleschi
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Piazza della Republica
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Debajo de estos arcos se celebran importantes mercadillos, en ellos también se encuentra el jabalí al que le debes tocar su hocico para asegurarte la vuelta a la ciudad.
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Réplica del David de Miguel Ángel en la Piazza della Signoria
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Más estatuas en la Piazza della Signoria
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El famoso Ponte Vecchio. Antes todas las tiendas que había en él eran carnicerías, pero ahora está plagado de joyerías. Es el único puente de la ciudad que no fue derribado en ninguna de las dos guerras mundiales
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Iglesia de Santa María de Novella
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De nuevo, Il Duomo, con el Battisterio y el campanario, mientras que les realizaban un pequeño estudio
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Interior del Battisterio
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Cúpula del Battisterio
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Otra perspectiva del Ponte Vecchio
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Una de las puertas del Duomo
Florencia nos encantó a los dos. Cuando bajamos del autobús y empezamos a caminar por una calle estrecha desde la que ya podíamos ver parte de la catedral, nos enamoró, ya en la distancia, pero una vez que llegas a la plaza y ves el magnífico Duomo, te quedas con la boca abierta. Me gustaría volver a esta ciudad, con tiempo y sin prisas. Me habría encantado entrar en la catedral. Lo intentamos, pero teníamos poco menos de 2 horas de tiempo libre y la cola era gigantesca. En su lugar, pudimos acceder al Battisterio que está enfrente. La entrada nos costó 4 euros por persona y se compra en un edificio que hay enfrente a una de las puertas laterales. Hasta que llegué a Italia no sabía muy bien que era un baptisterio. Una vez allí, las guías se encargaron de explicarnoslo. Como su nombre bien indica, es un lugar en el que se bautiza a los cristianos. Al contrario que ahora, antes ningún niño se bautizaba. Se hacía en la época adulta, en el baptisterio, y mientras tanto no podían acceder a ninguna iglesia. Este es el motivo por el que se encuentran enfrente de la catedral (también me enteré de que la catedral es la primera iglesia de un lugar, qué ignorancia!!). Una vez bautizados, sólo tenían que recorrer en línea recta unos poco metros para hacerlo por primera vez. Hay que ir con tiempo también para poder acceder a alguna de las numeros galerías de arte, que para eso Florencia es la tierra de los Ufficci. Por cierto, no hay baños públicos gratuitos. A nosotros en la oficina de turismo nos cobraron 0,60 euros por persona para poder ir.

Diario de ese día

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Verónica

Siempre soñé con dedicarme al turismo de forma profesional. Técnica Superior en Agencias de Viajes, como la vida me ha llevado por otro camino, me saco la espinita viajando siempre que puedo y contándolo en este blog

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