asturias · senderismo

156.- Ruta del Cares

Estación de desove los salmones
156.- Ruta del Cares
Recreación de la santina de Covadonga
Uno de los miradores antes de llegar a Caín
156.- Ruta del Cares
Aquí empieza la ruta!!
156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
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156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
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156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
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156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
156.- Ruta del Cares
La ruta del Cares es un sendero entre dos pueblos Caín (en Castilla León) y Poncebos (Asturias) de una longitud de 12 km. Esto si se hace a pie, ya que si se hace en coche, la distancia aumenta a más de 100 km, ya que son dos pueblos de montaña en los Picos de Europa. Se puede hacer tanto desde Caín, como de Poncebos. Hay gente que hace los 24 km, nosotros por ser la primera vez y además en verano, decidimos hacer sólo los 12 primeros. Hay grupos que empiezan la mitad en un pueblo y la otra mitad en el otro y a mitad de camino se intercambian las llaves de los coches, otros que hace 6 km y dan la vuelta y otros, como nosotros, que lo hicimos con una empresa que nos dejó por la mañan en Caín y nos recogió por la tarde en Poncebos. Esta opción tiene sus pros y sus contras. Es cómodo, no tienes que preocuparte de cómo volver…., pero es caro (35 euros por persona), se hacen muchísimas paradas (nosotros pensamos que simplemente nos llevaban al punto de salida, pero se hacen varias paradas, como en la estación de desove de los salmones y en varios miradores…), el trayecto es un 4×4 y como te toque ir sentado en un lateral como si fueses en un camión del ejército, se te puede hacer muy largo……… Si lo hubiésemos hecho por nuestra cuenta, habríamos empezado a primera hora de la mañana, de esta forma entre retrasos, paradas….llegamos a Caín a las 13.45 h. Como estábamos sin comer y además, corría Alonso, decidimos comer en uno de los restaurantes de Caín y luego empezar la ruta. De esta manera, comenzamos a caminar sobre las 15 horas y llegamos a Poncebos a las 18.10 h, parando para sacar fotos y un par de descansillos de unos minutillos. La ruta en sí no es complicada, pero tampoco tan fácil como dicen por ahì. Los paisajes son increíbles y aunque vimos a varios niños, yo no la recomendaría para ellos y menos en verano. Se hace cansado, sobre todo en las cuestas y las bajadas y creo que es un martirio para ellos. Las subidas cuestan, pero creo que todavía son peores las bajadas. Los últimos metros (bastantes) antes de llegar a Poncebos son en bajada y llenos de piedras en el camino, por lo que vas continuamente resbalando con el riesgo de caídas y torceduras. Nosotros llevamos tenis de correr, que son muy ligeritos y muy cómodos, pero poco útiles con tantas piedras, porque te machacan la planta, así que llevad botas de montaña, que agarran mejor y son más «seguras». Por lo demás, ya os digo, es una ruta totalmente recomendable, pero yo no llevaría niños.
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Verónica

Siempre soñé con dedicarme al turismo de forma profesional. Técnica Superior en Agencias de Viajes, como la vida me ha llevado por otro camino, me saco la espinita viajando siempre que puedo y contándolo en este blog

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