Lombardía y Véneto: Día 0

Salimos desde Santiago a Bérgamo con Ryanair a las 20.05, aunque en la pantalla ponía con retraso hasta las 20.20, cuando el avión empezó a moverse por la pista no eran ni las 20.10. El vuelo fue sin complicaciones y llegamos a tierras italianas unos minutos antes de lo previsto, exactamente a las 22.32.

Tenuta Ca´ Zen, Rovigo, Véneto (Italia)
Fotografía: Toprural · by-sa 2.0

Nos recogió un bus en pista y nos dejó en la puerta de llegadas nacionales, sí, nacionales, donde nos esperaban unos carabinieri para pedirnos los documentos de identidad.

La cinta del equipaje estaba justo al lado y enseguida empezaron a salir las maletas. Teníamos reservado el bus (con Terravisión) hasta la estación central de Milán para las 23.45, pero a las 22.55h ya estabamos dentro de uno de ellos, salió de allí a las 23.15 y llegamos a Milán a eso de las 12.05.

Nuestro hotel, el Ibis Milano Centro, estaba a poco más de 1 km, pero desde el hotel nos recomendaron que a esas horas era mejor coger un taxi. Nos avisaron de que no debería valernos más de 10 euros. Nos cobró 7,80 euros.

Tenuta Ca´ Zen, Rovigo, Véneto (Italia)
Fotografía: Toprural · by-sa 2.0

Una vez instalados en la habitación, bajamos al bar a cenar algo ligerito. A mi novio le sirvieron enseguida, y yo, después de esperar 35 minutos a ser servida, me levanté, le eché la bronca al recepcionista (que era el que nos servía a esas horas) y nos fuimos a dormir después de comerme una triste chocolatina. El día que nos fuimos íbamos con un poco de «miedo» porque no queríamos bronca y menos pagar por algo que no habíamos consumido, pero al final no nos cobraron nada de aquel día.

Las camas y las almohadas, cómodas (que yo soy muy quisquillosa para este tema) y la ducha dándonte unos buenos sustos al pasar de agua caliente a fría en una milésima de segundo y así una vez tras otra. Vaya manera de despertarse!!!!

Esto es lo que daba las primeras horas de nuestro viaje por tierras italianas. A partir del día siguiente empezaba lo bueno 🙂